A todos nos puede pasar alguna vez encontrarnos ante una parada cardiaca. Por eso es importante saber si nos encontramos en un espacio cardioprotegido para poder actuar lo antes posible.

La verdad es que aquí lo tenemos fácil, es una definición muy sencilla:

Espacio Cardioprotegido es aquel lugar que dispone de los elementos necesarios para asistir a una persona en los primeros minutos de una parada cardíaca

Como puedes observar, hemos destacado dos partes de la definición, te las explico con más detalle a continuación.

¿A qué nos referimos con “elementos necesarios”?

Tiene que ser un espacio que cuente con desfibriladores externos de fácil acceso

Un desfibrilador es un dispositivo que suministra corriente eléctrica al corazón para intentar restablecer su ritmo normal o su actividad eléctrica. 

Hay dos tipos principales:

    • Desfibrilador externo automático (DEA), es una máquina completamente automática. El usuario no tiene que apretar ningún botón para dar la descarga, el aparato lo hace todo analiza y si hace falta dar descarga, el mismo dispositivo se encargará de aplicarla sin que nadie apriete el botón.
    • Desfibrilador externo semiautomático (DESA), el cual realiza él solo el análisis, pero la descarga no se administra hasta que el usuario apriete el botón de descarga.

La mayoría de los desfibriladores que hay en España son semiautomáticos.

Ambos desfibriladores, DEA y DESA, son seguros de utilizar, ya que la máquina mediante un algoritmo de análisis se encarga de decidir si hay que dar descarga eléctrica o no.

¿Es obligatorio ser un Espacio Cardioprotegido?

La normativa, vigente actualmente, pone en valor la importancia de la protección de la salud y cómo los desfibriladores pueden ayudar a salvar vidas en caso de paradas cardiorrespiratorias.

Tras un paro cardíaco, las estadísticas afirman que el índice de supervivencia fuera del ámbito hospitalario se sitúa en España por debajo del 10 %, mientras que en países como Estados Unidos el porcentaje se eleva hasta el 50% gracias a la presencia masiva de desfibriladores. Por ello, en España cada vez más CCAA obligan a su instalación.

De acuerdo con diferentes estudios, se calcula que en España existen solo dos desfibriladores por cada 10.000 habitantes. Y, en este escenario son ya once las Comunidades Autónomas que obligan a instalar estos equipos en espacios públicos.

Estas son:

*Si quieres saber más sobre la normativa de tu comunidad, pincha en este enlace y descárgatela gratis.

Si nos ponemos a pensar, es una pena saber que las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en el mundo occidental, y entre ellas destaca la muerte súbita cardíaca, resultante de una parada cardíaca secundaria.

¿Qué es una “parada cardiaca”?

La parada cardíaca se produce cuando el corazón deja de latir y cesa el flujo sanguíneo al cerebro, el corazón y otros órganos vitales. 

El cerebro es un órgano tan sensible que a la falta de oxígeno comienza a sufrir daños a partir del minuto 3, pasando a ser irreversibles a partir de los 8-10 minutos de no recibirlo. 

En muchos de los casos, está producida por una alteración del ritmo cardiaco denominada fibrilación ventricular que hace que el corazón no pueda contraerse de forma organizada y provoca una muerte súbita, que es una parada cardiaca repentina e inesperada.

¿Qué hacer ante una parada cardiaca?

  • Avisa al 112.
  • Evalúa si la persona está consciente. 
    • Si está consciente: colócalo en la posición lateral de seguridad y aguarda a los servicios de emergencia. 
    • Si no está consciente: échale la cabeza para atrás y evalúa si respira y siente con normalidad.
  • Evalúa si la persona está respirando.
    • Si respira: colócalo en la posición lateral de seguridad y aguarda a los servicios de emergencia. 
    • Si no respira: solicita un desfibrilador y comienza con la maniobra RCP. Para realizar la RCP tan solo hay que descubrir el pecho y comenzar las compresiones en el esternón, a la altura del centro del pecho, presionando hacia abajo unos cinco centímetros, con una frecuencia de entre 100 y 120 compresiones por minuto. 

Es importante mantener las manos cruzadas para hacer más fuerza y realizar las compresiones con los brazos estirados ejerciendo esa fuerza hacia abajo.

  • Usa el desfibrilador. Conéctalo y sigue las instrucciones del dispositivo. La máquina detecta si hay o no ritmo cardiaco, y en caso de que no lo haya indica lo que hay que hacer mientras llega la asistencia médica, empezando por la colocación de los electrodos en el pecho.

Los desfibriladores están diseñados para que puedan ser usados por todo tipo de personas, incluso sin preparación previa, por lo que no te preocupes, solo hay que seguir unas sencillas instrucciones.

Según la Fundación española del corazón, más 30.000 personas sufren cada año una parada cardiorrespiratoria y solo 1 de cada 3 tienen los conocimientos suficientes para poder realizar una RCP y dar respuesta inmediata de calidad ante situaciones. 

Así que… ¡La actuación rápida y efectiva es vital!

Tienes que saber que cuando se produce una parada cardíaca repentina, es necesario iniciar inmediatamente la cadena de supervivencia ya que su resultado es la inconsciencia y la muerte, a menos que se tomen medidas inmediatamente para restablecer el flujo sanguíneo normal. 

Reconocer los signos y síntomas, activar el sistema de emergencias médicas, realizar la reanimación cardiopulmonar, utilizar un desfibrilador externo automático (DEA) o semiautomático (DESA), puede salvar la vida de las personas afectadas repentinamente.

*Si quieres saber más sobre la cadena de supervivencia pincha aquí.

Es por ello que para que puedas hacer frente y no te bloquees, desde SALVAVIDAS consideramos que la formación en Soporte Vital Básico no puede faltar.

El soporte vital básico se trata de una serie de técnicas que tiene como finalidad sustituir la función cardiaca y la función pulmonar con medios básicos como son las manos y la boca. Se trata de una serie de técnicas muy sencillas que pueden ser realizadas por cualquier tipo de persona, edad, y sobre todo que no requiere de unos conocimientos sanitarios específicos. Con las manos se realizan las compresiones torácicas y con la boca se realizan las ventilaciones de rescate.

Qué requisitos necesitas para homologar tu Espacio Cardioprotegido:

  • Tienes que contar con un desfibrilador homologado marcado CE.
  • La instalación de un desfibrilador debe realizarse en lugares visibles de fácil acceso, frente a cualquier emergencia y estar debidamente señalizado por medio de señalética ILCOR (Comité de Enlace Internacional sobre Reanimación).
  • Al tratarse de equipos médicos especializados tendrás que formar a un conjunto de personas en la utilización adecuada del desfibrilador.
  • Serás el responsable de garantizar su mantenimiento y conservación, de acuerdo con las instrucciones del fabricante.

 

La parada cardíaca puede ocurrirle a cualquiera, en cualquier momento y en cualquier lugar, por eso es tan importante estar preparados y protegidos. 

 

¿Y tú? ¿Ya eres un Espacio Cardioprotegido? Si te interesa no dejes de llamarnos y solicitarnos información sin compromiso.