El día europeo de la prevención del riesgo cardiovascular es una fecha clave para concienciar sobre la primera causa de muerte en el mundo: las enfermedades cardiovasculares. Cada 14 de marzo, Europa se detiene un momento para recordar la importancia de cuidar el corazón.

En España, estas enfermedades son responsables de casi 120.000 muertes al año, lo que supone aproximadamente el 25% del total de fallecimientos. Pero hay un dato esperanzador: la mayoría de los problemas cardiovasculares pueden prevenirse con hábitos de vida saludables y un control adecuado de los factores de riesgo.

En este artículo, vamos a analizar los principales factores de riesgo cardiovascular, cómo podemos reducir su impacto y qué papel juega la concienciación y la formación en soporte vital básico para salvar vidas.

¿Qué es el riesgo cardiovascular?

El término “riesgo cardiovascular” se refiere a la probabilidad de sufrir una enfermedad cardiovascular como un infarto de miocardio, un ictus o una insuficiencia cardiaca. Este riesgo varía en función de diversos factores que pueden estar relacionados con la genética, el estilo de vida y el entorno de cada persona.

Los factores de riesgo se dividen en 2 grandes grupos:

  1. Factores no modificables
  • Edad. Como norma general, a partir de los 50 años, el riesgo cardiovascular aumenta.
  • Sexo. Los hombres tienen un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular a edades más tempranas, aunque en las mujeres se incrementa tras la menopausia.
  • Genética y antecedentes familiares. Si un familiar ha sufrido un problema cardiovascular antes de los 55 años (hombres) o 65 años (mujeres), el riesgo personal es mayor.
  1. Factores modificables (los que podemos cambiar con hábitos saludables)
  • Hipertensión arterial
  • Colesterol elevado
  • Diabetes
  • Obesidad y sobrepeso
  • Tabaquismo
  • Sedentarismo
  • Estrés y ansiedad
  • Alimentación poco saludable

La buena noticia es que, aunque no podamos controlar nuestra edad o nuestra genética, sí podemos actuar sobre los factores modificables.

Claves para prevenir el riesgo cardiovascular

Controlar la tensión arterial

La hipertensión arterial es uno de los principales enemigos del corazón. Según la Fundación Española del Corazón (FEC), 4 de cada 10 adultos en España tiene la tensión alta, muchas veces sin saberlo.

Consejos para mantener la presión arterial a niveles adecuados:

  • Reducir el consumo de sal
  • Hacer ejercicio regularmente
  • Evitar el alcohol y el tabaco
  • Controlar el estrés

Mantener a raya el colesterol

El colesterol elevado puede causar la acumulación de placas en las arterias, aumentando el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares.

Cómo reducir el colesterol:

  • Evitar grasas saturadas y ultraprocesados
  • Comer más fruta, verduras y fibra
  • Hacer ejercicio al menos 30 minutos al día

Evitar el tabaquismo

Fumar duplica el riesgo de infarto y acelera el envejecimiento de las arterias. Lo mejor que se puede hacer para el corazón es dejar de fumar.

Si quieres dejar el tabaco:

  • Busca apoyo profesional
  • Usa terapias de sustitución si es necesario
  • Evita situaciones que te inciten a fumar

Adopta una alimentación saludable

La dieta es clave para reducir el riesgo cardiovascular. La famosa dieta mediterránea, recomendada por la Sociedad Española de Cardiología (SEC), es una de las mejores opciones gracias a su alto contenido en ácidos grasos saludables, fibra, antioxidantes y un aporte de proteína balanceado.

Alimentos que protegen el corazón:

  • Pescado azul (rico en omega-3)
  • Frutos secos
  • Legumbres
  • Frutas y verduras
  • Aceite de oliva virgen extra

Hacer ejercicio de forma regular

La actividad física fortalece el corazón, reduce el colesterol y mejora la circulación.

Ejercicio recomendado:

  • Cardio: caminar, correr, nadar o montar en bici.
  • Fuerza: Pesas o ejercicios con el propio peso corporal, dependiendo del nivel de cada uno.
  • Flexibilidad y relajación: Yoga o pilates.

Lo ideal es hacer al menos 150 minutos de ejercicio moderado a la semana (eso sería hacer, por ejemplo, 30 minutos de lunes a viernes).

Manejar el estrés y la ansiedad

El estrés crónico eleva la presión arterial y el ritmo cardiaco, lo que puede aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Técnicas para reducir el estrés:

  • Meditación y respiración profunda consciente
  • Ejercicio físico
  • Tener hobbies y tiempo de ocio
  • Dormir al menos 7-8 horas diarias

¿Qué papel juega la formación en soporte vital básico en la prevención cardiovascular?

La prevención no solo implica evitar que aparezcan enfermedades, sino también saber actuar en una emergencia cardiovascular. Muchas muertes por infarto o parada cardiaca podrían evitarse si las personas que están cerca saben aplicar técnicas básicas de reanimación cardiopulmonar (RCP).

Cada año, más de 50.000 personas en España sufren una parada cardiaca fuera del hospital. En estos casos, cada minuto cuenta:

Datos clave sobre la RCP y la desfibrilación:

  • Un paro cardiaco sin atención reduce la posibilidad de supervivencia en un 10% por cada minuto que pasa.
  • Si se inicia una RCP de inmediato y se usa un desfibrilador (DEA | DESA), las posibilidades de supervivencia pueden aumentar hasta un 70%.
  • La mayoría de las paradas cardiacas suceden en el hogar o en el trabajo, por lo que cualquiera persona puede ser testigo y actuar.

Empresas como Salvavidas Cardio y asociaciones como la Fundación
Española del Corazón (FEC) y la Sociedad Española de Medicina en Urgencias y Emergencias (SEMES), insisten en la importancia de formar a la población en Soporte Vital Básico y uso del desfibrilador.

Día Europeo de la Prevención del Riesgo Cardiovascular. Un compromiso con el corazón.

El día europeo de la prevención del riesgo cardiovascular nos recuerda que la salud del corazón depende, en gran parte, de nuestras acciones diarias. Controlar la presión arterial, mantener un peso saludable, dejar el tabaco, hacer ejercicio y reducir el estrés son medidas clave para evitar enfermedades cardiovasculares.

Pero, además de prevenir, también es crucial saber cómo actuar en caso de emergencia. La formación en soporte vital básico y el acceso a desfibriladores pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

Si quieres más información sobre formación en SVB y uso del DEA, puedes mandarnos un correo a marketing@salvavidas.com. Estaremos encantados de poder ayudarte.

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