La innovación también exige entornos seguros para las personas que la hacen posible. Incorporar la cardioprotección en las normativas internas de parques científicos permite responder con eficacia ante emergencias cardiacas en laboratorios y centros de I+D.

Los parques científicos y tecnológicos se han consolidado en España como ecosistemas estratégicos de innovación, investigación y transferencia de conocimiento. Universidades, centros de I+D, startups deep-tech, spin-offs, institutos tecnológicos y grandes corporaciones conviven en estos entornos altamente especializados, donde el talento humano es el principal activo.

Sin embargo, bajo esta imagen de entornos seguros y controlados, los parques científicos concentran riesgos específicos que rara vez se abordan desde una perspectiva cardiovascular. Jornadas prolongadas, trabajo en laboratorios, estrés cognitivo, exposición a agentes físicos y químicos, y una alta densidad de personal cualificado hacen que la cardioprotección deba formar parte de las normativas internas de seguridad y salud.

Este artículo desarrolla cómo implantar un modelo de cardioprotección adaptado a parques científicos en España, con especial foco en laboratorios, edificios de investigación y marcos normativos internos, integrando prevención, formación y respuesta ante emergencias cardiacas.

El parque científico como entorno laboral complejo

A diferencia de otros espacios empresariales, los parques científicos presentan una estructura híbrida:

  • Edificios administrativos.
  • Laboratorios húmedos y secos.
  • Salas blancas.
  • Talleres técnicos.
  • Zonas de ensayo y prototipado.
  • Aulas, auditorios y espacios de transferencia.
  • Áreas comunes compartidas por múltiples entidades.

Esta diversidad implica normativas internas estrictas, especialmente en materia de seguridad, acceso, evacuación y emergencias. Sin embargo, la cardioprotección suele quedar diluida entre protocolos más visibles, como los de bioseguridad o riesgos químicos.

El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo señala que los entornos de investigación requieren una gestión integral de riesgos, incluyendo aquellos de origen médico súbito.

Riesgos cardiovasculares en entornos de investigación y laboratorio

Aunque el trabajo científico no se perciba como físicamente exigente, confluyen factores que incrementan el riesgo cardiovascular:

  • Estrés mental sostenido y alta exigencia cognitiva.
  • Jornadas prolongadas, especialmente en fases críticas de investigación.
  • Trabajo nocturno o en turnos en algunos laboratorios.
  • Sedentarismo prolongado combinado con picos de actividad.
  • Exposición a calor, frío o atmósferas controladas.
  • Uso de EPI que dificulta la detección temprana de síntomas.
  • Edad media elevada en perfiles investigadores sénior.

El Ministerio de Sanidad recuerda que muchas paradas cardiacas extrahospitalarias se producen en el lugar de trabajo y que la respuesta inmediata es determinante.

Por qué la cardioprotección debe integrarse en las normativas internas

En parques científicos, la seguridad no se improvisa: se regula. Por ello, la cardioprotección debe incorporarse de forma explícita en:

  • Normativas internas del parque.
  • Manuales de seguridad de laboratorios.
  • Protocolos de emergencia.
  • Planes de autoprotección.
  • Auditorías internas y externas.

No se trata de añadir un elemento aislado, sino de integrar la respuesta ante parada cardiaca en el mismo nivel que la evacuación, los derrames químicos o los incendios.

El European Resuscitation Council establece que la desfibrilación en los primeros 3–5 minutos es crítica, algo que solo puede garantizarse si el sistema está previsto y normativizado.

Datos que refuerzan la necesidad de planificación

Para contextualizar la importancia de la cardioprotección en parques científicos, conviene revisar datos oficiales:

Indicador Dato aproximado Fuente
Paradas cardiacas extrahospitalarias/año 30.000–40.000 Sistema Nacional de Salud
Supervivencia con DEA < 5 min > 50 % European Resuscitation Council
Reducción de supervivencia por minuto sin DEA 7–10 % ERC
Personal en I+D en España > 230.000 personas INE
Centros y parques científicos > 100 Registros oficiales
Tiempo medio llegada 112 en polígonos científicos ≥ 8–15 min Servicios 112

El Comité Español de Resucitación Cardiopulmonar subraya que la RCP por testigos y el acceso temprano a un DEA multiplican la supervivencia.

Laboratorios: espacios críticos desde el punto de vista cardiaco

Los laboratorios presentan particularidades que afectan a la respuesta ante emergencias:

  • Uso de guantes y EPI que retrasan la actuación.
  • Salas aisladas acústicamente.
  • Accesos restringidos.
  • Personal trabajando en solitario.
  • Procedimientos que no pueden abandonarse de forma inmediata.

Por ello, la cardioprotección debe diseñarse teniendo en cuenta escenarios reales de laboratorio, no solo zonas comunes.

Ubicación estratégica del DEA en parques científicos

La ubicación del DEA debe responder a criterios técnicos y operativos:

Zonas prioritarias

  • Accesos principales de edificios.
  • Pasillos centrales de plantas de laboratorio.
  • Áreas comunes compartidas.
  • Auditorios y salas de formación.
  • Zonas de trabajo con alta densidad.
  • Edificios con actividad 24/7.

El objetivo es garantizar que cualquier persona pueda acceder a un DEA en menos de 3 minutos, incluso con EPI.

Señalización y compatibilidad con normativas de laboratorio

La señalización del DEA en parques científicos debe:

  • Cumplir normativa autonómica.
  • Ser visible incluso con señalética técnica existente.
  • No interferir con señalización de riesgos químicos o biológicos.
  • Integrarse en planos de evacuación y emergencia.
  • Indicar claramente rutas de acceso.

Una señalización mal integrada puede generar confusión en entornos altamente regulados.

Formación específica para personal investigador y técnico

La formación en SVB-DEA debe adaptarse al perfil del parque:

  • Personal investigador.
  • Técnicos de laboratorio.
  • Personal de mantenimiento.
  • Personal administrativo.
  • Seguridad y control de accesos.

Según el CERCP, la formación básica es suficiente para intervenir con eficacia, siempre que esté adaptada al entorno real de trabajo.

Integración con planes de autoprotección y compliance

La cardioprotección debe alinearse con:

  • Planes de autoprotección del parque.
  • Protocolos de emergencia por edificio.
  • Sistemas de gestión ISO (9001, 45001).
  • Auditorías internas de seguridad.
  • Requisitos de organismos financiadores y públicos.

En muchos parques, este enfoque facilita la homogeneización de criterios entre entidades residentes.

Lista 1. Contenidos clave de formación SVB-DEA en parques científicos

La formación debería incluir:

  • Identificación rápida de parada cardiaca en laboratorio.
  • Actuación con guantes y EPI.
  • Activación interna de emergencias.
  • Uso del DEA en entornos técnicos.
  • Coordinación con seguridad del parque.
  • Gestión del entorno hasta la llegada del 112.
  • Procedimientos específicos en salas restringidas.

Lista 2. Beneficios de integrar la cardioprotección en normativas internas

  • Reducción del tiempo de respuesta ante emergencias.
  • Mayor seguridad para personal investigador.
  • Mejora de la coordinación inter-edificios.
  • Refuerzo de la cultura preventiva.
  • Mejora del cumplimiento normativo.
  • Protección del principal activo: el talento.
  • Imagen de parque responsable y avanzado.

Simulacros en entornos científicos: cómo abordarlos

Los simulacros deben ser:

  • Realistas pero no disruptivos.
  • Coordinados con responsables de laboratorio.
  • Integrados en planes de emergencia.
  • Evaluables y documentados.
  • Revisados tras cada ejercicio.

El INSST destaca que los simulacros adaptados al entorno real mejoran la respuesta efectiva sin comprometer la actividad.

Comunicación interna y cultura preventiva

Para que la cardioprotección funcione, debe ser conocida y asumida:

  • Información clara al personal nuevo.
  • Inclusión en manuales de bienvenida.
  • Señalización coherente.
  • Comunicación periódica.
  • Liderazgo desde la dirección del parque.

Innovar también es proteger la vida

Los parques científicos son espacios donde se investiga el futuro. Integrar la cardioprotección en sus normativas internas es una forma tangible de cuidar el presente.

Un parque cardioprotegido:

  • Protege a quienes generan conocimiento.
  • Responde con eficacia ante emergencias.
  • Refuerza su cultura de seguridad.
  • Cumple con estándares avanzados de prevención.
  • Demuestra coherencia entre innovación y responsabilidad.

La excelencia científica también se mide por la capacidad de proteger a las personas cuando más lo necesitan.

Referencias oficiales 

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