KPIs de cardioprotección: indicadores clave para medir, mejorar y garantizar la eficacia real de los sistemas de prevención y respuesta ante emergencias cardiacas.
Hablar de cardioprotección ya no es una cuestión de intención, sino de resultados. En un contexto donde la prevención y la seguridad forman parte de la gestión responsable de cualquier organización, surge una pregunta clave:
¿Cómo saber si una estrategia de cardioprotección es realmente eficaz?
Realmente la respuesta está en los KPIs de cardioprotección, indicadores que permiten evaluar, mejorar y justificar las decisiones tomadas en materia de salud y prevención.
Lejos de ser un concepto teórico, medir la cardioprotección significa convertir una inversión en datos, evidencias y mejora continua. Y eso es precisamente lo que diferencia un espacio con un desfibrilador de un espacio verdaderamente cardioprotegido.
Por qué es necesario medir la cardioprotección
La parada cardiaca extrahospitalaria sigue siendo uno de los principales retos de salud pública. En España se producen decenas de miles de paradas cardiacas fuera del entorno hospitalario cada año, según datos divulgados por entidades como la Fundación Española del Corazón y otros organismos expertos en la materia. La supervivencia depende, en gran medida, de una respuesta rápida, organizada y eficaz durante los primeros minutos.
En este escenario, la cardioprotección no puede gestionarse como un elemento estático. Requiere seguimiento, revisión y mejora contante. Aquí es donde entran en juego los KPIs de cardioprotección, que permiten responder a cuestiones clave:
- ¿Nuestros desfibriladores están operativos cuando se necesitan?
- ¿El personal está realmente preparado para actuar?
- ¿Los tiempos de respuesta son adecuados?
- ¿Cumplimos con la normativa vigente?
- ¿la formación se mantiene actualizada?
Medir estos aspectos no solo mejora la seguridad, sino que aporta trazabilidad, cumplimiento legal y valor estratégico a la organización.
Qué son los KPIs de cardioprotección
Los KPIs (Key Performance Indicators) son indicadores clave de rendimiento que permiten evaluar si un sistema cumple sus objetivos. Aplicados a la cardioprotección, estos indicadores miden la capacidad real de un espacio para responder eficazmente ante una emergencia cardiaca.
Los KPIs de cardioprotección no se centran únicamente en el número de DEA instalados. Analizan todo el ecosistema: equipos, personas, procesos, mantenimiento y mejora continua. Este enfoque integral está alineado con las recomendaciones de organismos como el European Resuscitation Council (ERC) y el Consejo Español de Resucitación Cardiopulmonar (CERCP), que insisten en que la supervivencia depende de sistemas bien estructurados, no de acciones aisladas.
KPIs clave relacionados con el equipamiento
Disponibilidad operativa del DEA
Uno de los indicadores más básicos, pero a la vez más críticos, es el porcentaje de tiempo en el que el desfibrilador se encuentra plenamente operativo. Esto incluye batería cargada, electrodos en fecha válida y ausencia de alertas técnicas.
Un DEA instalado, pero fuera de servicio, representa un riesgo importante, tanto a nivel humano como legal. Por ello, uno de los KPIs de cardioprotección fundamentales es garantizar una disponibilidad cercana al 100%.
Accesibilidad del desfibrilador
La ubicación y accesibilidad del DEA es otro indicador esencial. Un equipo correctamente instalado debe ser:
- Visible
- Señalizado
- Accesible en el horario de actividad del espacio o 24/7 si aplica (depende de lo que marque la normativa vigente de cardioprotección)
Medir el tiempo estimado de acceso desde distintos puntos del espacio permite evaluar si la ubicación es adecuada o si requiere mejoras.
KPIs de cardioprotección relacionados con la formación
Porcentaje de personal formado en SVB y uso del DEA
La cardioprotección no funciona sin personas. Uno de los indicadores más relevantes es el porcentaje de trabajadores que cuentan con formación en Soporte Vital Básico y uso del DEA, conforme a programas alineados con las recomendaciones del ERC.
Este KPI permite detectar carencias formativas y planificar acciones correctoras, especialmente en entornos con rotación de personal.
Reciclaje formativo y actualización
La evidencia científica y las guías de actuación evolucionan. Por ello, un buen sistema de cardioprotección también mide:
- Antigüedad media de la formación
- Porcentaje de personal con formación actualizada
- Frecuencia de reciclajes
Este enfoque está en la línea con las buenas prácticas promovidas por entidades como el CERCP, que recomienda formación periódica para mantener la eficacia real. Por otro lado, también es importante recordar que, dependiendo de la normativa autonómica, la formación de reciclaje es obligatoria cada cierto tiempo.
Indicadores de mantenimiento y gestión
Cumplimiento del plan de mantenimiento
Otro de los KPIs de cardioprotección esenciales es el grado de cumplimiento del calendario de revisiones técnicas. Este indicador analiza si:
- Se realizan las revisiones en plazo
- Se documentan correctamente
- Se corrigen incidencias detectadas
La trazabilidad del mantenimiento es clave tanto para la seguridad como para el cumplimiento normativo autonómico.
Registro y documentación actualizada
Las normativas autonómicas sobre desfibriladores suelen exigir el registro del equipo y la comunicación de incidencias. Medir el nivel de actualización documental permite asegurar que el sistema está preparado ante inspecciones, auditorias o certificaciones.
KPIs vinculados a la respuesta ante emergencias
Tiempo estimado de respuesta
Aunque no siempre se puede medir en situaciones reales, ciertos programas avanzados utilizan simulacros para evaluar:
- Tiempo desde el colapso hasta la activación del sistema de emergencias
- Tiempo hasta la llegada del DEA
- Inicio de maniobras de SVB
Estos indicadores permiten comparar la respuesta real con los estándares recomendados por la evidencia científica.
Activación correcta de protocolos
Otro KPI relevante es el grado de cumplimiento de los protocolos internos durante simulacros o incidencias reales: llamada al 112, uso correcto del DEA, coordinación entre intervinientes, etc.
Relación entre KPIs de cardioprotección y PRL
La cardioprotección está cada vez más integrada en los sistemas de Prevención de Riesgos Laborales. Medir estos indicadores permite:
- Identificar riesgos cardiovasculares organizativos
- Integrar la cardioprotección en evaluación de riesgo
- Justificar inversiones preventivas
- Mejorar la cultura preventiva y de seguridad
Desde esta perspectiva, los KPIs no solo miden salud, sino también madurez organizativa.
Medir por medir realmente no sirve. Es por eso que el verdadero valor de los KPIs de cardioprotección está en su uso para tomar decisiones: reubicar equipos, reforzar formación, ajustar protocolos o mejorar la gestión con proveedores especializados.
De hecho, las organizaciones que trabajan con indicadores claros avanzan hacia modelos de cardioprotección más eficaces, sostenibles y alineados con la evidencia científica y normativa.
¿Conclusión? Para proteger mejor hay que medir
Implementar y analizar KPIs de cardioprotección permite transformar una obligación legal o una buena iniciativa en un sistema riguroso, verificable y orientado a la prevención y seguridad.
Para más información sobre cardioprotección, puedes escribirnos a marketing@salvavidas.com. Estaremos encantados de poder ayudarte.
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