Planificación y despliegue de desfibriladores DEA en polígonos industriales españoles, teniendo en cuenta naves, turnos, riesgos y normativa autonómica.

Los polígonos industriales concentran a diario a miles de trabajadores que realizan actividades con alto nivel de esfuerzo físico, manipulación de cargas, uso de maquinaria pesada y movilidad constante entre áreas productivas. Estas características, sumadas a la extensión geográfica y a la organización por turnos, convierten la cardioprotección en un reto operativo importante.

Las emergencias cardiacas requieren una respuesta inmediata. La evidencia internacional confirma que la supervivencia puede superar el 70 % si la desfibrilación ocurre en menos de cinco minutos. Sin embargo, en polígonos industriales no es raro encontrar naves separadas, obstáculos físicos, zonas de acceso restringido o turnos nocturnos con poco personal formado.

Por ello, la cardioprotección industrial debe apoyarse en una planificación estratégica y, cada vez más, en tecnologías IoT que garantizan un control continuo del estado del DEA, alertas automáticas y trazabilidad operativa.

Este artículo presenta una metodología práctica para implantar un plan de cardioprotección integral en polígonos industriales españoles, conforme a la normativa autonómica y a los estándares profesionales del sector.

Estadísticas relevantes sobre paradas cardiacas en entornos laborales

Indicador Valor Fuente oficial
Paradas cardiacas extrahospitalarias en España al año 30.000 – 45.000 Ministerio de Sanidad / CERCP
Paradas cardiacas que ocurren en el entorno laboral 15 % – 20 % ERC
Supervivencia si se desfibrila antes de 5 minutos Hasta el 70 % ILCOR / ERC
Tiempo medio de llegada del SEM a polígonos industriales 10 – 15 minutos Servicios 112 autonómicos
Incremento del riesgo cardiovascular en trabajos físicos +30 % INSST
Porcentaje estimado de industrias españolas sin DEA > 70 % Datos autonómicos y sectoriales

 

Identificar la normativa autonómica aplicable

Cada comunidad autónoma en España regula la instalación y el uso de desfibriladores fuera del ámbito sanitario. Los decretos autonómicos suelen definir:

  • Si la instalación de DEA es obligatoria o recomendada.
  • Condiciones de mantenimiento y revisiones.
  • Requisitos de registro en sistemas autonómicos.
  • Exigencias de formación del personal.
  • Señalización y accesibilidad obligatoria.
  • Conexión con el 112 o plataformas de emergencias cuando se exige.

Antes de decidir cuántos DEA instalar o dónde ubicarlos, es imprescindible revisar la normativa autonómica correspondiente.

Analizar el mapa del polígono, distancias y tiempos de acceso

El objetivo es garantizar que cualquier trabajador pueda alcanzar un DEA en menos de 60–90 segundos, permitiendo una desfibrilación dentro de los tres minutos recomendados.

Aspectos clave:

  • Dispersión de naves y edificios.
  • Existencia de puertas cerradas o zonas restringidas.
  • Distancias reales entre áreas de trabajo y zonas comunes.
  • Movilidad habitual de la plantilla.
  • Presencia de obstáculos físicos o maquinaria.

Regla técnica recomendada:
Un DEA no debería encontrarse a más de 100 metros o 60–90 segundos de cualquier punto donde haya trabajadores.

Cuando las naves están separadas por calles interiores o espacios exteriores, lo más seguro es que cada nave cuente con un DEA propio.

Evaluar riesgos específicos de la actividad industrial

A mayor riesgo operativo, mayor densidad de DEA y personal formado.

Factores de riesgo:

  • Manipulación de cargas.
  • Maquinaria pesada y vibraciones.
  • Exposición a altas temperaturas, ruido o productos químicos.
  • Esfuerzo físico constante.
  • Turnos nocturnos y presión productiva.

Estas variables incrementan directamente la probabilidad de sufrir una parada cardiaca.

Determinar cuántos desfibriladores necesita cada nave 

Para evitar comprometerse con dimensiones numéricas, la recomendación se basa en tiempos de acceso, complejidad interna y distribución operativa, no en metros cuadrados.

a. Configuración y complejidad del espacio

La prioridad no es el tamaño de la nave, sino la capacidad real de llegar al DEA sin superar los tiempos críticos.

Se debe analizar:

  • Si desde cualquier punto operativo se accede al DEA en < 90 segundos.
  • Si existen rutas largas, pasillos estrechos, estanterías altas o maquinaria que obligue a rodeos.
  • Si hay zonas que puedan quedar aisladas en ciertos turnos.

Criterio esencial:
Una nave está correctamente cubierta cuando todos los puntos de trabajo tienen acceso funcional a un DEA sin superar los 100 metros o 90 segundos de desplazamiento.

b. Número de trabajadores por turno

  • Turnos reducidos: 1 DEA.
  • Plantillas medias: 2 DEA distribuidos en áreas diferentes.
  • Turnos con alta densidad de personal: mínimo 2 y preferiblemente 3 puntos de acceso.

c. Distribución funcional

Si la nave alberga áreas diferenciadas (producción, oficinas, logística, cargas), cada zona funcional debería contar con un DEA propio, especialmente si existen barreras o tiempos de acceso irregulares.

Ubicar los DEA en zonas estratégicas

La ubicación determina la efectividad del despliegue:

  • En zonas visibles, sin obstáculos.
  • En pasillos centrales, recepciones o accesos principales.
  • Siempre accesibles para cualquier trabajador.
  • En vitrinas con alarma acústica.

Evitar ubicarlos:

  • En oficinas cerradas o restringidas.
  • Detrás de maquinaria o estanterías.
  • En zonas con polvo o calor sin protección adecuada.

Adaptar la distribución de DEA a los turnos de trabajo

Los polígonos funcionan habitualmente con:

  • Turno de mañana.
  • Turno de tarde.
  • Turno de noche.
  • Turnos especiales de fin de semana.

Requisitos mínimos:

  • Al menos dos personas formadas en cada turno.
  • Un responsable de emergencias por turno.
  • Revisión visual del DEA al inicio del turno.

En los turnos nocturnos, la ubicación debe ser especialmente central y accesible.

Integrar el DEA en el protocolo interno de emergencias

El plan de cardioprotección industrial debe formar parte del Plan de Emergencias y del Plan de Prevención de Riesgos Laborales:

  • Procedimientos claros de actuación.
  • Coordinación entre brigadas y responsables.
  • Simulacros por áreas o naves específicas.

En entornos ruidosos o con maquinaria en marcha, la coordinación es clave.

Garantizar mantenimiento y monitorización 24/7 mediante IoT

Los polígonos industriales presentan condiciones que pueden deteriorar un DEA: polvo, vibraciones, golpes o cambios de temperatura. Para evitar fallos, la tendencia actual es incorporar IoT como estándar de mantenimiento avanzado.

Ventajas del DEA con tecnología IoT

  • Monitorización continua en tiempo real.
  • Alertas automáticas si la batería baja, los electrodos caducan o hay un fallo técnico.
  • Registro digital de todas las revisiones.
  • Integración con sistemas autonómicos o con el 112, según normativa.
  • Notificaciones instantáneas al responsable de mantenimiento.

Requisitos mínimos de mantenimiento

  • Servicio técnico acreditado.
  • Revisiones periódicas documentadas.
  • Sustitución preventiva de electrodos y baterías.
  • Informes periódicos de seguimiento.

La combinación de mantenimiento físico + IoT es hoy el estándar más fiable en cardioprotección industrial.

Formar a los trabajadores según normativa y riesgo

La formación debe ser continua y escalonada:

  • Formación inicial en SVB y DEA para personal clave.
  • Reciclajes anuales o según normativa autonómica.
  • Simulacros reales en cada nave.
  • Formación específica para brigadas, mandos intermedios y seguridad.

El objetivo: saber usar el DEA y coordinar la respuesta en entornos complejos.

Crear un sistema de respuesta interno basado en tiempos críticos

Tiempos recomendados:

  • 0 s: colapso.
  • < 10 s: alerta interna.
  • < 60 s: acceso al DEA.
  • < 90 s: inicio de RCP y análisis del DEA.

Cada nave debe contar con:

  • Un punto de coordinación.
  • Rutas despejadas hacia el DEA.
  • Personal formado en todos los turnos.

El objetivo final: desfibrilar antes de tres minutos.

Lista adicional 1: Señales de que un polígono industrial está bien cardioprotegido

  • Tiempos de acceso inferiores a 60–90 s.
  • DEA visibles y correctamente señalizados.
  • Personal formado en cada turno.
  • Mantenimiento documentado + monitorización IoT.
  • Simulacros anuales.
  • Integración en el plan de emergencias.

Lista adicional 2: Errores frecuentes al desplegar DEA en polígonos industriales

  • Instalar un solo DEA para varias naves separadas.
  • Pensar que un DEA en recepción cubre toda la instalación.
  • Formar solo al turno de mañana.
  • No revisar tiempos de acceso reales.
  • No integrar la cardioprotección en PRL.
  • Omitir el mantenimiento técnico o la monitorización IoT.
  • Colocar el DEA detrás de maquinaria o mercancías.

La cardioprotección industrial exige planificación y tecnología

Los polígonos industriales necesitan un sistema de cardioprotección diseñado con criterio, que tenga en cuenta la organización por naves, turnos y riesgos productivos. El uso de tecnología IoT asegura la disponibilidad real del equipo, mientras que la planificación por tiempos de acceso, y no por dimensiones rígidas, garantiza una cobertura eficaz. Con personal formado, mantenimiento adecuado y protocolos bien integrados, es posible alcanzar el objetivo crítico: desfibrilar antes de los tres minutos y salvar vidas.

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